Consecuencias positivas de la operación de próstata: Mejora de los síntomas

Las consecuencias directas de cualquier operación de próstata para la resolución de la hiperplasia benigna pasan por una mejora en el flujo de la micción, menor cantidad de orina retenida en la vejiga tras cada micción y la mejora en la calidad de vida de los pacientes que padecen de próstata agrandada, lo cuál puede ser medido con los cuestionarios internacionales estandarizados (IPSS).


Todo ello constituye una mejora directa de la calidad de vida de los pacientes, permitiendo mejorar la calidad del sueño al no tener que levantarse por la noche con la necesidad de orinar, mejora en la calidad del flujo de la orina y la disminución de complicaciones habituales de la hiperplasia benigna de próstata como las infecciones urinarias y la disfunción eréctil.

Teniendo en cuenta las diferentes técnicas comentadas con anterioridad podemos establecer las siguientes consecuencias:

  • Tanto la RTU como la intervención con láser Holmium, Tulio y Verde mejoran el flujo urinario máximo hasta reestablecer la normalidad en un 90% de los casos. El sistema urolift mejora estos parámetros en cerca del 95% de los casos.
  • El residuo de orina en la vejiga tras la micción (parámetro que permite vislumbrar la frecuencia de las micciones) se reestablece hasta la normalidad en el 95% de los casos con la intervención del láser Holmium, siendo de entre el 80-85% con la RTU y el láser Tulio y Verde. El sistema urolift logra mejorar este parámetro en el 90% de los casos.
  • La mejoría en la escala de calidad de vida y sintomatología de la IPSS es de más del 50% sobre el valor total en todas las técnicas descritas, siendo ligeramente superior el efecto del láser Holmium y el sistema urolift respecto a la RTU y el láser Tulio.

A pesar de los datos, en los casos en los que no se consigue una mejora excelente de los síntomas de la hiperplasia benigna de próstata se debe a problemas asociados del paciente o a la gravedad de la patología.

Posibles consecuencias negativas de la operación de próstata

Toda intervención quirúrgica conlleva una serie de riesgos de posibles consecuencias desfavorables durante el postoperatorio inmediato y a medio plazo. Con el avance de las tecnologías y de las nuevas técnicas quirúrgicas, el porcentaje de estos efectos adversos ha disminuido a porcentajes mínimos que aseguran porcentajes de curación sin complicaciones en la gran mayoría de los pacientes. Las características de cada intervención y la morbilidad o patologías asociadas de cada paciente marcan la indicación de la intervención en una u otra dirección según los beneficios esperados.


De forma general podemos hablar de efectos adversos inmediatos (en el postoperatorio inmediato) y de posibles efectos adversos en un corto o medio plazo. Los principales son:

  • Sangrado intraoperatorio: la posibilidad de un sangrado de menor cuantía durante el desarrollo de la intervención se mide, desde un punto de vista clínico, en la disminución de la hemoglobina en los controles analíticos y la necesidad de transfusiones sanguíneas inmediatamente después de la operación. En este sentido la operación de próstata con el sistema urolift es la técnica que mejores resultados presenta ya que no disminuye la hemoglobina y tan sólo es necesaria la transfusión de sangre en menos de 0.5% de los casos. La intervención con láser (tanto Tulio, Holmium como Verde) no reduce las cifras de hemoglobina y la necesidad de transfusión sanguínea es menor del 1% de los casos.
  • La incontinencia urinaria definida como la dificultad para retener la orina a demanda del paciente es una complicación muy poco frecuente relacionada con la lesión parcial de alguno de los esfínteres que rodean la próstata y que son los encargados de mantener la orina en el interior de la vejiga. En este sentido, el sistema urolift presenta esta complicación en menos del 1% de los casos, el tratamiento con láser en torno a un 1-2% y la RTU en torno al 3% de los casos.
  • La eyaculación retrógrada se define como la salida del esperma después de cada eyaculación hacia la vejiga impidiendo su salida a través de la uretra o el pene. Esta complicación se produce por la afectación durante la intervención quirúrgica de parte del músculo detrusor de la vejiga en la zona más adyacente a la próstata. En este sentido, el sistema urolift presenta una incidencia menor al 5% de los casos, la intervención con láser en torno al 30-50% y la intervención con RTU en un 50-70% de los pacientes.
  • La disfunción eréctil es una patología compleja en la que intervienen varios factores tanto genéticos, emocional, orgánicos y vasculares. En relación con la intervención de próstata es posible dañar parcialmente las barreras que rodean el pene y la uretra dificultando el llenado de los cuerpos cavernosos que forman el pene y dificultando la erección. La RTU es la intervención que provoca un leve aumento del riesgo de esta complicación situándose en torno al 5-7% de los casos, seguido del láser con menos de un 4% de los casos. El sistema urolift presenta menos de un 2% de probabilidades de provocar disfunción eréctil.


Fuente: https://www.operarme.es