La incapacidad para retener la orina se conoce como incontinencia urinaria. La pérdida de orina es un problema muy común en mujeres. Algunas pierden cantidades pequeñas accidentalmente, mientras que en otros casos la pérdida es continua e intensa. Muchas pacientes con esta enfermedad se sienten demasiado avergonzadas para contarle a sus médicos sus problemas. Sin embargo, en la mayoría de los casos la incontinencia urinaria se puede tratar, ya sea de forma conservadora o mediante tratamiento quirúrgico.


Para contener la orina y controlar la micción, las vías urinarias inferiores y el sistema nervioso necesitan trabajar adecuadamente. La vejiga de una persona adulta puede contener entre 350 y 550 ml de orina. Dos músculos son responsables del funcionamiento adecuado de la vejiga.


El esfínter, es un músculo circular en la parte inferior de la vejiga y rodea la uretra. Somos capaces de apretar este músculo para impedir que la orina salga. En la pared de la vejiga se encuentra el músculo detrusor. Este músculo está formado por tres capas de fibras musculares: fibras musculares longitudinales en la capa externa o superficial, fibras musculares circulares en la capa media y otras fibras musculares longitudinales en la capa interna o profunda. El músculo detrusor debe permanecer relajado para que la vejiga puede llenarse y que cuando se contraiga expulse la orina. Los dos músculos son antagonistas, es decir, tienen funciones contrarias: cuando el esfínter se contrae cierra el paso de la orina y el detrusor está relajado, cuando el esfínter está relajado el detrusor se contrae y expulsa la orina. Los músculos pélvicos sostienen la vejiga y la uretra y facilitan el funcionamiento adecuado de estas.


¿Cuáles son las causas de la incontinencia urinaria?

Existen muchas causas que producen incontinencia urinaria. Algunas son a corto plazo y se solucionan fácilmente con un tratamiento adecuado, mientras que otras son más permanentes y la solución es más complicada.


Entre las causas a corto plazo destacan:

  • Las infecciones de la vejiga son muy frecuentes en mujeres y causan dolor, necesidad de orinar con frecuencia y a veces presencia de sangre en la orina. Las infecciones de las vías urinarias se tratan con antibióticos y normalmente la pérdida de orina cesa cuando se cura la infección.
  • La pérdida de control de vejiga puede ser consecuencia del efecto secundario de un medicamento. Los diuréticos a veces causan pérdidas de orina. Algunos antihipertensivos también pueden causar incontinencia. Al cambiar el tratamiento la pérdida de orina se soluciona.
  • Pólipos, piedras, tumores en la vejiga pueden causar incontinencia imperiosa y están asociados con sangre en la orina. Al eliminar estas patologías la incontinencia también desaparece.

Entre las causas a largo plazo destacan:

  • La debilidad del suelo pélvico a menudo causa incontinencia en las mujeres. El embarazo, el parto, la edad avanzada pueden debilitar el suelo pélvico que sostiene los órganos situados en la pelvis.
  • Anormalidades de las vías urinarias como una fístula entre el aparato urinario y otra parte del cuerpo, por ejemplo la vagina, causan pérdidas urinarias continuas. Las fístulas pueden ser consecuencias de una cirugía pélvica, cáncer avanzado de la pelvis, radioterapia o raramente un parto complicado.
  • Los problemas neuromusculares en diabetes, esclerosis múltiple o tras un derrame cerebral pueden causar incontinencia urinaria.


¿Cuáles son los diferentes tipos de incontinencia urinaria?

  • Incontinencia de esfuerzo: En este tipo de incontinencia las mujeres pierden la orina accidentalmente cuando tosen, estornudan, se ríen, corren, saltan, hacen ejercicio físico. La causa de la incontinencia de esfuerzo es la debilidad de la musculatura pélvica que sostiene los órganos situados en la pelvis. La incontinencia de esfuerzo es más común en las mujeres jóvenes.
  • Incontinencia imperiosa o incontinencia de urgencia: En este caso la mujer tiene una necesidad repentina e intensa de orinar y pierde orina accidentalmente antes de llegar al baño. Este tipo de incontinencia a veces se llama vejiga hiperactiva, porque la musculatura de la vejiga es demasiada activa y se contrae muy a menudo.
  • Incontinencia mixta: En el caso de la incontinencia mixta la mujer experimenta los síntomas de la incontinencia del esfuerzo y los síntomas de la incontinencia imperiosa. La pérdida de orina en el caso de la incontinencia mixta es intensa.
  • Incontinencia por rebosamiento: En este caso la mujer tiene pérdidas accidentales constantes de pequeñas cantidades de orina. La musculatura de la vejiga puede estar deficientemente activa o la uretra puede estar obstruida. Por consecuencia la vejiga no se vacía completamente al orinar.

¿Cuáles son los síntomas de la incontinencia urinaria?

  • El síntoma principal es la pérdida de orina.
  • Necesidad urgente e intensa de orinar independientemente de si la vejiga está llena o no. Este síntoma a menudo aparece con presión pélvica.
  • Necesidad de orinar con más frecuencia de lo habitual.
  • Necesidad de orinar durante las horas de sueño.
  • Micción dolorosa.
  • Pérdida de orina mientras la paciente duerme.
  • A veces, dependiendo de la causa de la incontinencia puede aparecer sangre en la orina como en el caso de infecciones, piedras, tumores, pólipos de la vejiga.


¿Cómo se trata la incontinencia urinaria?

El tratamiento de la incontinencia urinaria depende de su causa. Si se puede eliminar la causa se solucionará la incontinencia. Si la causa es una infección el tratamiento es antibiótico y normalmente la pérdida de orina cesa cuando se cura la infección. Si no se conoce la causa o no se puede tratar, primero es recomendable hacer unos cambios en el estilo de la vida:

  • En las mujeres con sobrepeso un tratamiento adelgazante puede disminuir la frecuencia del escape de orina.
  • Hacer esfuerzos repetidas veces para vaciar los intestinos debilita la musculatura del suelo pélvico y causa incontinencia. Por eso es recomendable evitar el estreñimiento y llevar una dieta rica en fibra.
  • Beber mucho líquido y consumir café y té aumenta la cantidad de la orina y en las mujeres con tendencia de incontinencia empeora los síntomas.
  • Si la paciente tiene tos crónica, alergia, infecciones de las vías respiratorias es recomendable tomar medicamentos para la tos crónica. Toser durante mucho tiempo debilita el suelo pélvico y aumenta el riesgo de la pérdida de orina.
  • Deje de fumar. La incontinencia urinaria es más común y más grave en pacientes fumadoras.

Si los resultados del cambio en el estilo de vida no son suficientes, el segundo paso puede ser el acondicionamiento del esfínter vesical. Durante el acondicionamiento del esfínter vesical la paciente aprende a controlar el funcionamiento de este músculo, la necesidad de vaciar la vejiga y aumentar el tiempo entre micciones. El objetivo es vaciar la vejiga cada 3-4 horas durante el día y cada 4-8 horas por la noche.


Dentro de los tratamientos conservadores encontramos los ejercicios de Kegel. Los ejercicios de Kegel fortalecen la musculatura del suelo pélvico y junto con el acondicionamiento del esfínter vesical y los cambios de estilo de vida son muy útiles para tratar la incontinencia de esfuerzo y la incontinencia imperiosa. Estos ejercicios son contracciones voluntarios de los músculos del suelo pélvico con el fin de fortalecerlos. Los ejercicios se pueden hacer con bolas vaginales. Al cabo de 4 a 6 semanas la mayoría de las mujeres experimentan alguna mejoría en sus síntomas.


Arnold Kegel fue un ginecólogo estadounidense que descubrió que la musculatura del suelo pélvico de las mujeres se debilita después del parto y causa incontinencia de esfuerzo, es decir, pérdida de orina al toser, estornudar, saltar y reír. Descubrió un instrumento, el perineómetro que mide la fuerza de la musculatura del suelo pélvico durante la contracción. Él inventó una serie de ejercicios para fortalecer esta musculatura y dar una posibilidad del tratamiento de la incontinencia sin cirugía. Aunque el objetivo de estos ejercicios fue el tratamiento de la incontinencia, resulta que la realización regular de estos ejercicios mejora la vida sexual.

Actualmente los ejercicios de Kegel son recomendados tanto para mujeres como para hombres.


Otra opción del tratamiento de la incontinencia urinaria consiste en el uso de pesarios de apoyo que están diseñados especialmente para el tratamiento de la incontinencia urinaria, estando apoyadas en las estructuras pélvicas y comprimiendo la uretra. Los pesarios de apoyo los puede colocar y extraer la misma paciente.


Existen medicamentos que ayudan a controlar los espasmos musculares y la contracción involuntaria de la vejiga. Estos son útiles en el caso de incontinencia imperiosa.


Las inyecciones de agentes formadores de masa en los tejidos que rodean la uretra hacen que la uretra sea más estrecha y disminuya la pérdida de orina.


El tratamiento quirúrgico consiste en un cabestrillo suburetral sintético con la finalidad de crear un uro ligamento artificial colocado sin tensión en forma intravaginal en la parte media de la uretra con el propósito de fortalecer el suelo pélvico, suspender la uretra y restituir el ángulo uretrovesical.





Fuente: operarme.es


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