Cuando los hombres llegan a cierta edad, hay una serie de problemas de salud comunes que les afectan con bastante frecuencia. Todo lo que tiene que ver con la próstata, ya sea próstata inflamada o hiperplasia benigna, son algunas de las dolencia más comunes en el sexo masculino.


En este punto vital también es normal que empiecen a aparecer problemas de erección y de impotencia, algo que hace que muchos hombres se pregunten si la próstata inflamada afecta a la erección. Si eres de los que se lo pregunta, en el siguiente artículo de unCOMO te daremos una respuesta.

La próstata inflamada produce disfunción eréctil

En un principio, a nivel anatómico, cualquier afectación que haya en la próstata como puede ser la próstata inflamada no afecta a la erección ni a la actividad sexual que pueda mantener esa persona. Puede ser que haya ciertas molestias al eyacular, incluso que la eyaculación sea dolorosa, y problemas a la hora de orinar, pero la erección no se debe ver disminuida ni comprometida.


Ahora bien, a lo largo de los últimos año se han ido haciendo estudios científicos que han demostrado que la inflamación de la próstata se relaciona con los problemas de erección. Cuanto más inflamada esté la próstata y más frecuentes sean sus síntomas, más se agravan los problemas de erección.


¿Cómo es eso posible? Si tenemos en cuenta que ambas afecciones pueden derivar en molestias para la vida del hombre, encontrar el vínculo sobre cómo afecta la próstata inflamada a la erección es imprescindible. A continuación te explicamos qué es lo que sucede en tu cuerpo para que los problemas prostáticos se manifiesten en una falta de erección


Cómo afecta la próstata inflamada a la erección

¿Por qué los hombres con agrandamiento o inflamación de próstata tienen más propensión a padecer problemas de erección y disfunción eréctil?


A pesar de que tiene un pronóstico benigno en la gran mayoría de los casos, la hiperplasia de próstata tiene un impacto sobre la vida y la salud de los hombres mucho más grande de lo que se puede apreciar desde fuera. Los principales síntomas de esta afección son:

  • Ganas constantes de orinar.
  • Poco flujo urinario.
  • Lentitud en el flujo urinario.

Pero además, la hiperplasia benigna de próstata puede provocar muchos problemas que afectan directamente la calidad de vida:

  • Falta de sueño por ganas de orinar
  • Restricciones sociales por la necesidad constante de orinar
  • Incontinencia urinaria

Todos estos síntomas juntos, en muchos casos conducen a que el paciente pueda desarrollar una depresión. La mayoría de los problemas de erección no tienen que ver con un problema físico, sino que se relacionen con problemas mentales y estrés. Si un hombre es capaz de mantener una erección dormido significa que puede erectar sin problema, no obstante, muchas veces la mente es una barrera difícil de salvar y la ansiedad juega malas pasadas. La afectación psicológica de la próstata inflamada se puede traducir en problemas de erección, pero no a nivel físico como se podría pensar.

Alteración de los patrones del sueño

Los estudios que se han hecho han demostrado que los frecuentes ganas de ir al baño por la noche que provoca la inflamación de próstata afectan a los patrones de sueño, haciendo que el sueño sea de mala calidad y que, en consecuencia, aparezca el cansancio crónico durante el día.


Paralelamente, se sabe que la falta de sueño o los trastornos de sueño altera la creación y liberación hormonal, por ejemplo, la falta de sueño provoca bajos niveles de testosterona, altos niveles de cortisol y conteo bajo de tiroides. Si tenemos en cuenta que la testosterona es la hormona que regula la libido y los altos niveles de cortisol se relacionan con el estrés y la ansiedad, podemos concluir que la falta de sueño que puede causar la próstata inflamada provoca unos cambios en el cuerpo que dan pie a la aparición de la disfunción eréctil.


La edad: un factor de riesgo

En muchos casos puede que más de una relación de causalidad haya simplemente casualidad. La edad es un factor de riesgo para ciertas enfermedades, tanto para hombres como para mujeres. En el caso de los primeros la obesidad, la diabetes, la hipertensión, la inflamación de próstata y los problemas de erección son patologías típicas que empiezan a aparecer a partir de los 50 o 60 años de edad.


Si tenemos en cuenta la incidencia de estas dos afecciones entre los hombres mayores de 50 años (superior al 50%) podemos concluir que no es difícil que se presenten ambas afecciones en la misma persona, tengan o no relación entre ellas.


Si además le sumamos que las dos enfermedades pueden tener como origen los problemas vasculares, otra de las condiciones físicas que se acentúan pasada la quinta década de vida, nos es atrevido pensar que simplemente se trata de dos de las manifestaciones típicas de la edad, que no se afectan mutuamente sino que aparecen a causa del paso de los años.

Este artículo es meramente informativo, en unCOMO no tenemos facultad para recetar ningún tratamiento médico ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a acudir a un médico en el caso de presentar cualquier tipo de condición o malestar.



Fuente: https://salud.uncomo.com/