Artículo por El Español

De esencial para la reproducción a proclive a las infecciones: esta pequeña glándula tiene mucho que decir.

La próstata es una glándula que se encuentra entre la vejiga – órgano encargado de almacenar la orina- y el pene. Este órgano tan solo lo poseen los hombres, y va cambiando con la edad: en la juventud apenas mide lo mismo que una nuez, pero a medida que avanzan los años va aumentando, llegando a dar problemas en un elevado porcentaje de varones en la vejez.

La función principal de la próstata es fabricar líquido prostático, el cual se usa para proteger a los espermatozoides y ayudarles en su viaje reproductivo. Sin embargo, hay muchas curiosidades poco conocidas sobre esta glándula. En esta ocasión será el Dr. Rafael Villamón, médico especialista en urología en el Hospital de La Plana -Vila-Real- quién resolverá las dudas respecto a la próstata para EL ESPAÑOL.

¿Qué síntomas pueden dar los problemas de próstata?

Según refiere el Dr. Villamón, los síntomas que pueden hacer sospechar un problema prostático en un hombre pueden ser diversos. Según el grupo de síntomas predominante, se usa un tipo de medicación u otra, aunque en ocasiones los grupos de síntomas pueden producirse de forma simultánea.


Por un lado están los «síntomas irritativos»: necesidad urgente de orinar, necesidad de orinar muchas veces durante el día, incontinencia urinaria y necesidad de levantarse por la noche a orinar.


Por otro lado, los «síntomas obstructivos»: chorro urinario débil, intermitente o retardado, esfuerzo para orinar y goteo al finalizar la micción.

Finalmente, están los «síntomas postmiccionales»: sensación de no haber orinado totalmente y goteo tras haber finalizado la micción.

¿Qué es el PSA y para qué sirve?

Para diagnosticar un problema de próstata, se usan varias cosas: la entrevista clínica, la exploración mediante tacto rectal, una ecografía y una analítica sanguínea y el análisis específico del PSA.


Como bien refiere el Dr. Villamón, el PSA es una proteína que sólo produce la próstata y sirve como marcador de actividad de dicha glándula. No es un marcador de cáncer específico, ya que el PSA puede aumentar cuando aumenta el tamaño de la próstata (hiperplasia benigna de próstata) o cuando existe algún tipo de infección (prostatitis).


Por tanto, el PSA tan solo debe analizarse si existen síntomas sugestivos de problemas prostáticos o, de forma específica, cuando un hombre de entre 40 y 45 años tiene familiares -hermanos, padre o abuelos- con historia de cáncer de próstata. No debe analizarse el PSA sin razones, ya que si está elevado pero no hay síntomas detrás, probablemente deberán realizarse pruebas innecesarias posteriormente que también implican sus respectivos riesgos y efectos secundarios.

Qué es una prostatitis

Una prostatitis, según explica el Dr. Villamón, es una inflamación de la glándula prostática debido principalmente a bacterias. En los hombres menores de 50 años, es el tipo de infección de orina más frecuente.


Algunos factores de riesgo son la práctica de ciclismo, hípica, golpes, abstinencia sexual, o haber tenido que usar un sondaje urinario.


En ocasiones las prostatitis requieren ingreso hospitalario, pero si no existen complicaciones el tratamiento es con antibióticos durante 3-4 semanas.

Cómo se diagnostica un cáncer de próstata

De la misma forma que se puede sospechar un problema benigno de próstata, como el aumento de tamaño de la misma -hiperplasia benigna de próstata-, también debe sospecharse la existencia de un tumor en dicha glándula.


Mediante la entrevista clínica y las pruebas médicas se buscará diferenciar una enfermedad de otra. En el caso de la búsqueda de un cáncer, si se sospecha, se realizará además una prueba invasiva denominada biopsia transrectal: se recogerán pequeñas muestras de tejido de la próstata mediante pinchazos en la misma a través del ano.


Mediante el análisis del tejido se podrá diagnosticar un cáncer de próstata.

Por qué suele operarse la próstata

Frente a un problema benigno de próstata, inicialmente se utilizan medicamentos para reducir los síntomas. Sin embargo si los síntomas son intensos y no responden al tratamiento, existe sangrado de la próstata o un paciente no quiere tomar los fármacos, se puede operar la próstata.


Asimismo, cuando existen complicaciones como infecciones de orina de repetición, obstrucción de la uretra o retención de orina, también hay indicación de intervención quirúrgica.

Finalmente, cuando se descubre un cáncer de próstata, dependiendo del tipo del mismo, se usará o bien radioterapia, quimioterapia, terapia hormonal o cirugía.


No siempre es necesario extraer la próstata al completo, dependerá del nivel de los síntomas en las próstatas grandes, y de la afectación total en el cáncer. Existen muchos factores a valorar y tener en cuenta.




Fuente: http://www.elespanol.com/ciencia/salud/20170612/223228078_0.html