La próstata es una pequeña glándula cerca de la vejiga que se encuentra en los hombres. Muchos hombres experimentan problemas de la próstata y a medida que envejecen es importante observar los signos de cáncer de próstata. Según la Sociedad Americana Contra El Cáncer, uno de cada siete hombres es diagnosticado con cáncer de próstata en su vida y es la segunda causa principal de muerte por cáncer entre los hombres en los Estados Unidos. En 2015, se previó que se producirían 27.540 muertes debido al cáncer de próstata. Sin embargo, hay una serie de medidas preventivas que un hombre puede tomar para reducir su riesgo de desarrollar cáncer de próstata, incluyendo cambios importantes en su dieta y estilo de vida y tomar conciencia de su historia familiar.



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Come alimentos integrales y más frutas y verduras. Elige pan integral y pasta integral en lugar del pan blanco y pasta regular. Asegúrate de comer por lo menos cinco porciones de frutas y verduras cada día. Incluye productos altos en licopeno, un antioxidante potente, presente en los pimientos rojos y los tomates (jitomates). El licopeno es lo que hace que las frutas y verduras adquieran el color rojo, y se ha demostrado que es un ingrediente que combate el cáncer. En general, cuanto más profundo y brillante sea el color del vegetal, será mejor.

  •   Actualmente no hay pautas acerca de la cantidad de licopeno que debes consumir cada día. Sin embargo, las investigaciones indican que para que el licopeno haga alguna diferencia, tendrías que consumirlo todos los días para obtener las cantidades necesarias.
  •   Las verduras crucíferas como el brócoli, la coliflor, el repollo, las coles de Bruselas, la col china y la col rizada también son buenas defensas contra el desarrollo del cáncer. Algunos estudios controlados han encontrado una relación entre el aumento de la ingesta de verduras crucíferas y un menor riesgo de cáncer de próstata, aunque la evidencia es simplemente asociativa a estas alturas.



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Sé más selectivo en tu consumo de proteínas. Reduce la cantidad de carne roja que comes, incluyendo la carne de res, cerdo, cordero y cabra. También es una buena idea limitar tu consumo de carnes procesadas, como los embutidos y las salchichas .

  •   En lugar de consumir carne roja, come pescado con altos niveles de ácidos grasos omega 3, incluyendo salmón y atún. Estos alimentos ayudarán a tu próstata, así como a tu corazón y sistema inmunológico. Las investigaciones acerca de la relación entre el consumo de pescado en la dieta y la prevención del cáncer de próstata se basan en gran medida en los datos correlativos y concretamente en el hecho de que los japoneses tienen tan pocos casos de cáncer de próstata y comen grandes cantidades de pescado. Si bien existe una relación causal, aún está en debate.
  •   Los frijoles, las aves de corral sin pellejo y los huevos también son opciones saludables para obtener proteínas.



3

Aumenta la cantidad de soya en tu dieta. Las propiedades de la soya, la cual se encuentra en muchos platos vegetarianos, luchan contra el cáncer. Las fuentes de soya incluyen tofu, nueces de soya, harina de soya y soya en polvo. Cambiar la leche de vaca por bebidas a base de soya en tu cereal o café es una manera de consumir más soya en tu dieta.

  •   Ten en cuenta que las investigaciones recientes han encontrado que las semillas de soya y otros productos específicos como el tofu previenen el cáncer de próstata. Sin embargo, esto no se puede extrapolar a todos los productos de soya, como la leche. Asimismo, no hay pautas anecdóticas o basadas en la evidencia actual sobre la cantidad de soya que debes incorporar en tu dieta.



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Limita tu consumo de alcohol, cafeína y azúcar. Aunque no necesitas cortar por completo la cafeína de tu dieta, trata de limitar la cantidad que ingieres. Por ejemplo, limítate a una o dos tazas de 115 gramos (cuatro onzas) de café por día. Lo mismo va para el alcohol; trata de verlo como un bocadito y toma solo un par de vasos pequeños por semana.

  •   Evita las bebidas azucaradas (a veces también con cafeína) como las gaseosas y los jugos de frutas. Estas tienen casi cero beneficios nutricionales.



5

Limita tu consumo de sal. La mejor manera de reducir la cantidad de sodio que consumes es comer productos frescos, evitar productos lácteos y carnes, y alimentos envasados, enlatados y congelados. La sal se utiliza a menudo como un conservante y por lo tanto está presente en grandes cantidades en estos alimentos preenvasados.

  •   Cuando vayas de compras, visita el perímetro exterior de la tienda de comestibles tanto como sea posible. Ahí es donde se encuentra la mayoría de la comida fresca, mientras que los envases de cartón, las latas y otros envases tienden a aislarse en los pasillos del centro.
  •   Tómate el tiempo para leer y comparar las etiquetas de los alimentos. La mayoría de las etiquetas de los alimentos ahora están obligadas a indicar la cantidad de sodio en un producto y el porcentaje que constituye en tu ingesta diaria recomendable de sodio.
  •   La Asociación Americana del Corazón recomienda que los estadounidenses deben consumir menos de 1.500 miligramos de sodio por día.



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Mantén las buenas grasas y deshazte de las malas. Limita tu consumo de grasas saturadas de productos animales y lácteos y en su lugar opta por grasas saludables, como el aceite de oliva, las nueces y los aguacates. Los productos de origen animal ricos en grasa, como la carne, la mantequilla y la manteca de cerdo se han asociado con un aumento del riesgo de cáncer de próstata.

  •   Evita la comida rápida y la mayoría de alimentos procesados. Estos por lo general contienen grasas parcialmente hidrogenadas (grasas trans) que son muy poco saludables.


Fuente: https://es.m.wikihow.com/