¿La BPH es señal de cáncer?

No. Es cierto que algunos hombres que tienen cáncer de próstata también presentan BPH, pero eso no significa que las dos afecciones estén siempre relacionadas. La mayoría de los hombres que padecen BPH no desarrollan cáncer de próstata. Sin embargo, como los síntomas iniciales son iguales en ambas afecciones, usted debe consultar al médico para que evalúe estos síntomas.

¿La BPH es una enfermedad grave?

La BPH por sí sola no es una enfermedad grave, a menos que los síntomas sean tan molestos que no le permitan disfrutar la vida. Pero la BPH puede llevar a problemas graves. Uno de ellos es la infección de las vías urinarias.

Si usted no puede orinar en absoluto, debe buscar atención médica de inmediato. A veces pasa esto súbitamente cuando los hombres se toman una medicina de venta libre para la alergia o resfriado.

En ocasiones poco comunes, la BPH y los problemas constantes que causa al orinar pueden conducir a daño de los riñones.

¿Qué pruebas realizará el médico?

Varias pruebas ayudan al médico a identificar el problema y elegir el mejor tratamiento.

  • Tacto rectal. Por lo general, este examen es la primera prueba que se realiza. El médico introduce un dedo enguantado en el recto y palpa la próstata, que se encuentra justo enfrente del recto. Este examen le da al médico una idea general del tamaño y condición de la próstata.
  • Prueba de sangre. Puede ser que el médico quiera hacerle una prueba de sangre para detectar el antígeno prostático específico (prostate-specific antigen o PSA por sus siglas en inglés). Un nivel alto de PSA puede ser una señal de cáncer de próstata. Sin embargo, esta prueba no es infalible. Muchos hombres con niveles altos de PSA no tienen cáncer de próstata.
  • Imágenes radiográficas. Es posible que el médico quiera tomar una radiografía o una ecografía de la próstata. La pielografía intravenosa (intravenous pyelogram o IVP por sus siglas en inglés) es una radiografía de las vías urinarias. Para la IVP, se inyecta un colorante de contraste en una vena. Luego, cuando el colorante sale de la sangre y entra a la orina, se lo puede observar en la radiografía. En la ecografía rectal, se introduce una sonda, o catéter, en el recto para enviar ondas sonoras que rebotan de la próstata.
  • Uroflujometría. Le pueden pedir que orine dentro de un aparato especial que mide la rapidez con que fluye la orina. Un flujo reducido puede indicar BPH.
  • Cistoscopia. Otra manera de identificar un problema desde el interior consiste en utilizar un cistoscopio. El cistoscopio es un tubo delgado que tiene lentes como un microscopio. El tubo se introduce en la vejiga a través de la uretra mientras el médico mira por el cistoscopio.

¿Cómo se trata la BPH?

Hay varios tratamientos disponibles. Trabaje junto con el médico para escoger el mejor tratamiento para usted.

  • Expectación vigilada. Si los síntomas no lo incomodan demasiado, quizá decida vivir con ellos en vez de tomar pastillas todos los días o tener cirugía. Pero debe hacerse chequeos periódicos para asegurarse de que su afección no esté empeorando. Si opta por la expectación vigilada, puede estar listo para escoger un tratamiento en cuanto lo necesite.
  • Medicinas. En los últimos años, los científicos han desarrollado varias medicinas para reducir o relajar el tamaño de la próstata, con el fin de que no obstruya la abertura de la vejiga.
  • Procedimientos no quirúrgicos. Se han desarrollado varios instrumentos que permiten al médico extirpar partes de la próstata durante un procedimiento no quirúrgico. Por lo general, estos procedimientos se pueden realizar en una clínica u hospital sin que el paciente tenga que ser internado. Los procedimientos se efectúan por vía transuretral. Esto significa que el médico llega a la zona a través de la uretra. El médico usa tubos delgados colocados a través de la uretra para administrar calor controlado a zonas pequeñas de la próstata.

    Se puede aplicar un gel (pomada) en la uretra para evitar dolores o molestias. No es necesario administrar fármacos para adormecer al paciente. Varios procedimientos transuretrales se usan para el tratamiento de la BPH:
    • Vaporización fotoselectiva de la próstata (photoselective vaporization of the prostate o PVP por sus siglas en inglés): destruye el exceso de tejido prostático que interfiere con la salida de orina del cuerpo, por medio de un rayo láser controlado dentro de la próstata.
    • Incisión transuretral de la próstata (transurethral incision of the prostate o TUIP por sus siglas en inglés): ensancha la uretra al realizarse cortes pequeños en el cuello vesical, donde la uretra se une con la vejiga, y en la misma glándula próstata.
    • Termoterapia transuretral por microondas (transurethral microwave thermotherapy o TUMT por sus siglas en inglés): destruye el exceso de tejido prostático usando una sonda en la uretra para administrar microondas.
    • Ablación transuretral con aguja (transurethral needle ablation o TUNA por sus siglas en inglés): destruye el exceso de tejido en la próstata con calor producido electromagnéticamente al usar un dispositivo tipo aguja en la uretra.
  • Tratamiento con cirugía. Se puede hacer una cirugía para quitar un trozo de la próstata a través de la uretra o se puede hacer una cirugía abierta. En la cirugía abierta, es necesario cortar a través de la piel que se encuentra encima de la base del pene. Es posible que el médico recomiende la cirugía abierta si la próstata se encuentra muy grande. La cirugía más común se llama resección transuretral de la próstata (transurethral resection of the prostate o TURP por sus siglas en inglés). En la TURP, el cirujano introduce un tubo delgado por la uretra y observa la zona con un cistoscopio a medida que va quitando trozos de la próstata con un asa de alambre. Tanto la TURP como la cirugía abierta requieren anestesia general y hospitalización.

Fuente: niddk.nih.gov

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