La Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP) es una patología que afecta muy frecuentemente a la próstata, y que consiste en un crecimiento de naturaleza benigno de la misma. Ese crecimiento comprime el cuello vesical dando lugar a síntomas que suelen consistir en dificultad a la hora de iniciar la micción, que la fuerza de la micción sea más débil, chorro entrecortado, excesivo goteo postmiccional, necesidad de ir frecuentemente a orinar, levantarse un número excesivo de veces a orinar por la noche, necesidad imperiosa de orinar urgentemente. Todos estos síntomas pueden aparecer en mayor o menor medida y con diferente intensidad en distintos pacientes.


Cuando esto ocurre se inicia un tratamiento con medicamentos que tratan de minimizar la incomodidad que esto supone a la mayoría de los pacientes, y en ocasiones esto no es suficiente para controlarlos, cuando esto ocurre o si hay complicaciones como retenciones agudas de orina o formación de piedras en la vejiga, se va a necesitar la cirugía para poner solución a este problema.


Clásicamente las cirugías que se han llevado a cabo para esta patología son la Reseccción Transuretral de la Próstata (RTUp) y la Adenomectomía Abierta, pero en los últimos años ha habido un gran desarrollo de las técnicas láser para el abordaje de esta enfermedad, y en la actualidad son distintos los láseres empleados: Láser de Tulio, Láser de Holmio y Láser verde. El láser de Holmio y el verde son los más utilizados y los que mayor evidencia científica han acumulado.


Con este láser se pueden abordar todo tipo de próstatas independientemente de su tamaño sin necesidad de hacer una incisión. Por un lado, se pueden tratar próstatas de pequeño tamaño, realizando una vaporización de la misma, lo cual conlleva una hospitalización inferior en la mayoría de los casos inferior a las 24 horas, reduce significativamente el sangrado e igualmente permite una retirada de sonda vesical en esas primeras 24 horas, en este caso no obtenemos tejido porque este es vaporizado. Pero esta técnica no sirve para próstatas de gran tamaño (mayores de 80 gr), en las cuales es necesario realizar una enucleación, la cual a groso modo consiste en “rebanar” la porción central de tejido prostático, que es lo que básicamente realizan los cirujanos en la cirugía abierta. Lo que ocurre es que ese tejido hay que sacarlo posteriormente de la vejiga, se necesita de material muy específico para poder hacerlo sin “abrir” al paciente, en ese sentido los médicos ha realizado una apuesta firme por esta técnica innovadora, y ha adquirido dicho aparataje, el cual se conoce como morcelador prostático, un dispositivo que puede introducirse a través de la uretra, y aspira al exterior el tejido prostático previamente seccionado. A esta técnica se la denomina GREENLEP.


El morcelador prostático permite una rápida extracción de la próstata, lo cual acorta el tiempo quirúrgico, permite hacerlo además con mayor seguridad.


No olvide sacar con cita con su urólogo hoy y consultar con él todas las alternativas que existen para tratar su agrandamiento de próstata.



Fuente: leonoticias.com
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