A continuación mencionaremos las ventajas de someterse a una cirugía prostática por láser. Están principalmente asociadas a la mejora y comodidad de los tiempos de recuperación y hospitalización, aunque también cabe destacar otros aspectos asociados a la seguridad de la intervención:


  • Cirugía más rápida: En este aspecto destaca principalmente el láser de tulio que permite realizar la cirugía en alrededor de 30-45 minutos, ligeramente inferior a la duración de la operación de láser holmium y bastante más que el caso del láser verde. Por otro lado, respecto a las cirugías prostáticas convencionales, la cirugía láser es mucho más rápida,
  • Menor sangrado intraoperatorio: Las propiedades del láser permiten un efecto hemostático (cauterización) en el tejido que se encuentra alrededor de la zona vaporizada, minimizando el sangrado al máximo y en consecuencia, el tiempo de hospitalización y recuperación.
  • Reducción de estancia hospitalaria: Ésta se ve reducida de los entre 3 y 6 días de la RTU a las 24 horas en la mayoría de casos de cirugía prostática por láser.
  • Mínimas complicaciones: La precisión que permiten estas técnicas mínimamente invasivas junto con las propiedades propias de cada láser permiten una cirugía con mínimas complicaciones.
  • Permite tratar pacientes de riesgo: Los pacientes que tienen problemas de corazón, edad avanzada o toman anticoagulante pueden someterse a una cirugía prostática con láser, algo desaconsejado en una operación convencional.


Fuente: operarme.es