Si el cáncer de próstata está en una etapa inicial, crece lentamente y el tratamiento del cáncer provocaría más problemas que la enfermedad en sí misma, el médico puede recomendar la vigilancia activa o espera vigilante.

Vigilancia activa.

Los tratamientos para el cáncer de próstata pueden causar efectos secundarios, como disfunción eréctil, que es la incapacidad de lograr y mantener una erección, e incontinencia, que es la incapacidad de controlar el flujo de orina o la función intestinal. Estos tratamientos para el cáncer de próstata pueden afectar gravemente la calidad de vida de un hombre. Además, muchos cánceres de próstata crecen lentamente y no causan síntomas ni problemas. Por este motivo, muchos hombres pueden considerar retrasar el tratamiento para el cáncer en lugar de comenzar el tratamiento de inmediato. Esto se denomina vigilancia activa. Durante la vigilancia activa, el cáncer se controla minuciosamente en busca de signos de empeoramiento. Si se determina que el cáncer está empeorando, se iniciará el tratamiento.

Normalmente, la vigilancia activa se prefiere para los hombres con cáncer de próstata de grado bajo y riesgo bajo que se puede tratar en forma localizada si muestra signos de empeoramiento. La American Society of Clinical Oncology aprueba recomendaciones de CancerCare Ontario sobre la vigilancia activa, que recomienda la vigilancia activa para la mayoría de los pacientes con una puntuación de Gleason de 6 o menor con cáncer que no se ha diseminado más allá de la próstata. A veces, la vigilancia activa puede ser una opción para los hombres con una puntuación de Gleason de 7. También está aumentado el uso de pruebas genómicas para ayudar a determinar si la vigilancia activa es la mejor opción para un hombre con cáncer de próstata (vea más en Información más reciente).

La American Society of Clinical Oncology recomienda el siguiente esquema de pruebas para la vigilancia activa:

  • Una prueba de PSA cada 3 a 6 meses.
  • Un DRE al menos una vez por año.
  • Otra biopsia de próstata en el plazo de 6 a 12 meses, luego una biopsia al menos cada 2 a 5 años.

Un paciente debe recibir tratamiento si los resultados de las pruebas realizadas durante la vigilancia activa indican signos de que el cáncer se está tornando más agresivo o se está diseminando, causa dolor o bloquea las vías urinarias.


Espera vigilante.

La espera vigilante puede ser una opción para los hombres más grandes y para aquellos con otras enfermedades graves o potencialmente mortales que tienen una esperanza de vida de menos de 5 años. En el caso de la espera vigilante, las pruebas de PSA, el DRE y las biopsias de rutina habitualmente no se realizan. Si un paciente tiene síntomas de cáncer de próstata, como dolor o bloqueo de las vías urinarias, entonces es posible que se le recomiende algún tratamiento para aliviar esos síntomas. Esto puede incluir ADT (consultar “Tratamientos sistémicos” a continuación). Los hombres que comienzan con vigilancia activa y luego tienen una esperanza de vida más corta pueden cambiar a una espera vigilante en algún momento para evitar realizarse pruebas y biopsias reiteradas veces.


Los médicos deben ser cuidadosos al juzgar la enfermedad. En otras palabras, los médicos deben obtener la mayor cantidad de información posible sobre las otras enfermedades del paciente y la esperanza de vida para determinar si la vigilancia activa o la espera vigilante es apropiada para cada paciente. Además, muchos médicos recomiendan repetir la biopsia poco después del diagnóstico para confirmar que el cáncer está en una etapa inicial y que crece lentamente antes de considerar la vigilancia activa para un hombre sano en todos los otros aspectos. Todo el tiempo surge información nueva, y es importante que los hombres analicen estos temas con su médico para tomar las mejores decisiones con respecto al tratamiento. Obtenga más información sobre la aprobación de recomendaciones de la American Society of Clinical Oncology para la vigilancia activa (en inglés) en un sitio web de la American Society of Clinical Oncology diferente.



Fuente: cancer.net